miércoles, 28 de enero de 2009

jueves, 15 de enero de 2009

La zanahoria (primera parte)


La zanahoria cruda es un alimento sano, ligero y adecuado para cualquier edad y condición. Contiene una elevada cantidad de agua, casi el 90%, por cada 100 gramos contiene 40 calorías, 9 hidratos de carbono, 0,3 de grasa y 1,1 de proteínas. Es rica en vitamina A, escasa en sales minerales y rica en cobre.


Pertenece a la familia de las umbelíferas, tiene hojas compuestas, con florecillas blancas y amarillas. La raíz es muy carnosa, de aspecto coniforme y de un vistoso color anaranjado, de consistencia dura y fibrosa y un sabor algo dulce muy agradable. Se puede encontrar en estado silvestre y se cultiva agrícolamente desde hace 5000 años.


Es originaria de Afganistán. La localización de su cultivo pertenece clásicamente al área Mediterránea, existiendo variedades tempranas y tardías, que van de mayo a diciembre. Se desarrolla muy bien en terrenos arenosos y aireados, pero de hecho su cultivo aparece en todos aquellos climas que le son favorables en cualquier lugar del planeta, siendo utilizada universalmente tanto en alimentación humada como animal.


Durante la Edad Media era un alimento frecuente en las mesas de las clases populares, pero nunca aparecía en la mesa de los ricos.


Durante el Renacimiento los italianos la introdujeron en la corte de Francia, donde se la empezó a conocer como una verdura noble. No obstante por entonces la zanahoria tenía un aspecto feo, ya que era de color beige amarillento muy fibrosa. A lo largo de los siglos la zanahoria fue mejorando merced a la creación de nuevas variedades. No fue hasta finales del siglo XIX cuando la zanahoria adquirió su color naranja que hoy conocemos.

Está muy difundida por todo el mundo, y en Europa, sobre todo en países como Bélgica, Italia u Holanda, existiendo múltiples variedades tales como la medio-larga Nantesa, Tamal, Tip-top, roja de Carentan y roja de Flakee.


En España se cultiva prácticamente en toda su geografía, destacando las regiones del centro, tales como Madrid o Toledo, como productoras de productos tardíos, y las regiones del sur, como Cádiz, Córdoba y Granada, como de cosecha más temprana.


A partir de abril aparecen las zanahorias pequeñas, que se venden en manojos, juntos con las matas de hoja pequeñas. Después llegan las zanahorias largas, firmes y crujientes, que también se venden en manojos. Durante el invierno aparecen las zanahorias largas, que sirven para muchas preparaciones. En cualquier época del año, cuanto más naranja sea la zanahoria, mayor es la calidad. Asimismo, cuanto más gruesa sea, mayor es la probabilidad de que sea leñoso.


Las zanahorias pequeñas no deben tener excrecencias y la piel ha de ser lisa, fina y sin manchas. Tienen que estar bien unidas a las hojas.


Las zanahorias de invierno tienen que ser largas y finas para que el corazón no sea muy grande. Si éste es muy grande, debe eliminarlo. Cualquiera que sea su variedad, la zanahoria no debe conservarse en lugares húmedos ni tampoco en el congelador, ni en bolsas de plástico. Se conservan muy bien en una cesta o en una caja de cartón.

martes, 6 de enero de 2009

Wagashi

Sapporo space barley

La compañía japonesa Sapporo presentará en enero la primera cerveza del mundo fabricada con cebada cultivada en el espacio, la "Sapporo Space Barley", según dijo hoy a Efe un portavoz de la empresa.

Para la degustación de este revolucionario producto han sido seleccionadas 30 parejas a través de un sorteo. Por el momento, sólo se han producido 100 litros de esta cerveza, que actualmente no se comercializa, aunque la empresa no descarta venderla en el futuro. "Nuestro sueño en el futuro es poder fabricar cerveza en el espacio y venderla allí", dijo a Efe el portavoz. Para producir la cerveza espacial se ha utilizado la tercera generación de unas plantas de cebada que llevan en órbita desde 2006, situadas en el interior de la Estación Espacial Internacional (EEI).

La cebada fue desarrollada conjuntamente por la Universidad japonesa de Okayama y la Academia Científica Rusa, que investigan sobre productos que pueden cultivarse fuera de la Tierra. A pesar de llevar dos años en el espacio, la cebada utilizada pertenece a la cosecha de marzo pasado, la tercera generación cultivada en el espacio, según dijo el portavoz. Los propios empleados de la compañía han sido los primeros en saborear la nueva cerveza, que según sus promotores cumple todos los estándares de calidad para asegurar que su consumo es seguro.

Kakigori


En la película "memorias de una geisha" hay un momento en el que la niña se encuentra por primera vez con el presidente y éste viendo como lloraba la invita a un kakigori. El kakigori es básicamente hielo granizado con sirope de frutas por encima o incluso leche condensada. En verano se venden por las calles en tenderetes callejeros y en los matsuris veraniegos (festivales) es muy común también, aunque hacerlo en casa de uno tampoco es muy complicado pues venden electrodomésticos a los que se les echa el hielo para que salga picado y ya cada uno que le eche el sirope que quiera que con fruta, azúcar y agua tampoco es muy difícil de preparar. De todos modos, se vende en todas partes mientras duran las altas temperaturas.

El kakigori no solo se vende en Japón sino que también puede verse en otros países de Asia como en China que se le conoce con el nombre de Seui Bing. Como curiosidad también hay quien le pone sobre el hielo pasta de alubias dulce, adorada por muchos y odiada por la gran mayoría, es la misma con la que habitualmente se rellena el dorayaki y según la gente que las ha probado aún no saben de donde le viene la palabra dulce. Los sabores típicos son fresa, cereza, limón, te verde, uva y melón. Aunque generalmente se ponen de un sólo sabor, hay quien los mezcla con dos o más sabores.

extraido de silverchaos2k.

Mermelada de coco

En Egipto se hacía esta mermelada para Pascua.

500 gr. de coco seco sin endulzar.
2 cucharadas de agua de azahar o rosas
500 gr. de azúcar
2 cucharadas de zumo de limón
100 gr. de almendras escaldadas o 100 gr. de pistachos triturados (opcional)

Se rocía el coco con el agua de azahar o de rosdas y con suficiente agua mineral fría para que quede húmedo, removiéndolo con las manos. Se deja reposar toda la noche, para que se hinche y se ablande. Se prepara el almíbar cociendo un par de minutos el azúcar con 150 ml. de agua y el zumo de limón. Se añade el coco y se lleva de nuevo lentamente a ebullición removiendo constantemente. Se retira del fuego en cuanto empiece a hervir. Se deja enfriar un poco antes de verterla en botes. Se sirve en un cuenco, espolvoreado con almendras o pistachos tritura (opcional).

domingo, 4 de enero de 2009

LIMONES ENCURTIDOS Y CONFITADOS

Ingredientes:

Limones de piel gruesa
Sal fina y sal gruesa
Azúcar
Canela
Nuez moscada
Vinagre de limón o Aceite

Los frutos encurtidos son una constante en la cocina andalusí. Si se tiene en cuenta que los conservantes en la antigüedad eran las salmueras, los salazones, el garum, y los ácidos en general, se comprende que sean el modo más usual de conservar los frutos perecederos, como contrapunto a los confitados, cuyo empleo está más indicado en la repostería. Además de aceitunas, alcaparras, pepinillos, cebollas, berenjenas, etc., los limones son un clásico agridulce de uso amplio y general. Su empleo y sabor son prácticamente desconocidos en la cocina europea, resultando un agradable descubrimiento al paladar y que puede disfrutarse fácilmente en los comedores norteafricanos.

Los limones en conserva se utilizan para el aderezo de guisos de carne o pescado. La parte que se consume de los mismos es la corteza.

LIMONES ENCURTIDOS

Se cortan los limones por ambos extremos para dejarles planos y que asienten bien. Sobre una ensaladera o cuenco amplio, con un cuchillo afilado se les corta en dos incisiones longitudinales y perpendiculares que atraviesen por entero el limón, pero procurando no llegar a los extremos del limón, para que de este modo se mantenga entero, sin que lleguen a formarse gajos que puedan desprenderse.

A continuación se les abre oprimiéndoles suavemente desde ambos extremos. En estas operaciones suele desprenderse mucho jugo del limón que es importante no perder. Se les rellena de sal fina y se van metiendo verticalmente en un recipiente de boca ancha, a ser posible que tenga cierre hermético.

A medida que se van metiendo los limones, se comprimen unos contra otros, pero sin aplastarles excesivamente. De este modo, se va desprendiendo mucho jugo, que por regla general llega a cubrir el contenido de limones del recipiente.

El recipiente puede ser opaco o de cristal. El primero tiene la ventaja de conservar mejor los limones de la luz, pues no pierden color, pero es más propenso a generar hongos si se descuida el contenido. El de cristal se vigila mejor y llega a ser un adorno para la cocina.
Cuando se ha terminado la operación, se cubre de sal gruesa la parte alta de los limones y se rellena con zumo o vinagre de limón (en su defecto aceite) para sellar el contenido y evitar su contacto con el aire. Se tapa el recipiente y se deja macerar unas dos o tres semanas, a partir de las cuales, los limones están listos para su consumo.

LIMONES CONFITADOS

El procedimiento de operar es el mismo, pero los limones se rellenan con una mezcla de azúcar, nuez moscada y canela. Una vez repleto el recipiente, se cubre de sal gruesa y zumo o vinagre de limón (en su defecto aceite). Se tapa el recipiente y se dejan macerar unas dos semanas a partir de las cuales se pueden consumir.


jueves, 1 de enero de 2009