sábado, 10 de mayo de 2008

Unas pocas frases

“Abandonar la cocina es tanto como perder una civilización”. Santi Santamaría

“Para preparar la ensalada ideal se requieren seis personas: un estoico para limpiarla y escogerla, un filósofo para sazonarla, un avaro para echar vinagre, un derrochador para verter aceite, un loco para mezclarlo todo y buen gourmet para vigilar todas estas operaciones.”

“Sentir interés por descubrir sabores nuevos no significa renunciar a las tradiciones; al contrario, sólo es posible evolucionar con las dosis de creatividad suficientes para no caer en la monotonía que denuncia el refrán: comer col cada día cansa.” Santi Santamaría

“La naturaleza es sabia, sólo hay que saber escucharla. El mercado es quién me dicta y me sugiere una cesta de la compra en la que recrearme” Inicio de la carta de Martín Berasategui

8 comentarios:

Ligasalsas dijo...

Es probable que la monotonía sea la razón de ser de investigar, de crecer. Quizá sea la curiosidad la que haga que exista la alta cocina.

Gastronomicae dijo...

A veces da la sensación de que si buscas nuevos caminos renuncias a la tradición. Para llegar a este momento han pasado "grandes genios anónimos" que han trabajado lo que hoy llamamos tradición. Las genialidades quedarán para siempre, y pasarán a ser "tradición" con el paso de los años.

Senyorlopez dijo...

con vuestro permiso una de Ferran Adrià.

"Si la tecnologia fuese tan decisiva, no harian falta 50 cocineros para preparar este menú"

Ligasalsas dijo...

Tremendo Santamaría, tremendo.

No sé cuánto hay de verdad personal y cuánto de marketing.

Gastronomicae dijo...

En todas las escuelas de hostelería del mundo deberían estudiar marketing Ligasalsas. Llena más restaurantes una buena venta comercial que una buena cocina y un buen servicio.

Senyorlopez, me gusta esa frase. La apunto en mi libreta. Muchas gracias.

Senyorlopez dijo...

lo cierto es que en los dias que nuestra profesion vive, en las escuelas de hosteleria se deberia de considerar la parte "mediatica" de nuestro trabajo. Es mi opinión personal, pero creo que la figura del chef mediatico, nos afecta a muchos de nosotros, incluso trabajando en pequeñas empresas o a nivel local, se le exige al chef, cierto papel de representación publica, i no sera extraño empezar a ver en las cartas de los restaurantes o al lado del nombre de los establecimientos escrito el nombre del chef. Por tanto no estaria de mas incluir unidades didacticas sobre liderazgo o relaciones publicas, en los estudios de hosteleria.

cuatro especias dijo...

Se que estás a tope, te sigo los pasos desde lejos, pero se que te va bien y me alegro.
Ojalá de verdad te haya servido de ayuda.
Eso si:
En cuanto vengas a Galicia, me debes una visita.
Yo iré a Marbella entre Agosto y Septiembre por motivos de trabajo, ya te tendré al corriente.
Además, seguro que coincidimos.
Un abrazo:
4E

Jose luis Louzan dijo...

No se que sera marqueting en todo lo que esta pasando pero la cocina es de la pocas actividades con algo de artistico en la que no se da a conocer el nombre del artista salvo que se pida explicitamente.

Las pinturas, las esculturas, hasta los edificos se firman. Los platos no. No hasta que una serie de señores comenzaron ha ahcerlo, poniendose asi tambien en el disparadero de lo publico.

Ahora que otros que vivian mas o menos recluidos en sus cocinas sienten en sus oidos como todo el mundo habla de ellos, no gustan de ese rumor sordo de criticas buenas y tambien malas o sin sentido.

Esos, hablo por supuesto de Santamaria, pueden o bien soportarlo en defensa de eso que dicen que es su filosofia o volverse a sus cocinas, donde seguro que no tienen quien les debata.

Yo preferiria que se quedasen a escuchar lo que se dice. Ahora bien, por poner un ejemplo... si acudo al Bulli tanto como para padecer algun mal por el uso de determinadas sustancias antes morire de una obstruccion arterial por la cantidad de colesterol que me tragare. Y eso tambien pasara en sus restaurantes.

¿Que hacemos?,¿Prohibimos todas las grasas?. Son nocibas, tal vez deberiamos ¿no?. Y la sal, y el azucar, el cafe...