miércoles, 5 de marzo de 2008

Mezclando Guinness

Para todos aquellos que estéis en plan creativos y os apetezca mezclar vuestra cerveza Guinness con cualquier cosa, os debo advertir que ya se ha hecho antes y además tiene nombre. Sí, con lo que se os ocurra (que sea digerible). Aquí tenéis los principales y más famosos ejemplos:


Arthur Narf

Es una mezcla al 50% de cerveza Guinness de barril con cerveza Guinness de botella. Puede parecer extraño hacer semejante tontería, pero no es así. Ambas cervezas son distintas, de modo que la de botella aporta un alegre sabor que combina con la suavidad de la de barril.

Guinness Shandy

Parece ser que la Shandy de Cruzcampo no es la única. Se dice que el equipo de rugby de Nueva Zelanda durante su tour por el Reino Unido empezaron a mezclar la Guinness con limonada. Nació de una confusion, pero resultó tremendamente refrescante.

Top Hat

En los años 30 se puso de moda tomar la Guinnes con una cerveza ginger. El negro y blanco representa al sombrero de copa de y la cerveza ginger a Ginger Rogers. La historia no me convence mucho, pero ahí queda eso.

Trojan Horse

Esta mezcla no es apta para personas con un mínimo de gusto y sentido común, ya que se trata de mezclar una deliciosa Guinness con un refresco de Cola. Bien fresquita en verano. Si un amigo mío pide semejante cosa dejará de ser mi amigo.

Calcutta Cup

Guinness mezclada con tónica India (una fever tree iría de lujo). Del mismo modo que en los tiempos del Imperio británico los soldados mezclaban la tónica con la ginebra, también hacían lo propio con la deliciosa cerveza. Debemos recordar que tomaban gran cantidad de tónica para combater la malaria.El nombre viene del trofeo de polo del mismo nombre.

Guinness Tan

Guinness y bitter a 50. Poco que decir.

Blacksmith

Guinness mezclada con barley wine. Una mezcla para hombres, de fuerte sabor.

Red Head

Guinness y zumo de tomate. A éste ritmo la acabamos mezclando con leche condensada Si queréis saber más de ésta mezcla probarla vosotros.


Snake Bite

Guinness y cider (sidra británica, que en poco se parece a la nuestra.). durante el siglo pasado una plaga de serpientes acabó con gran parte de la producción de manzanas, de modo que para alargar la cider se usó Guinness. Creo que esta fue la primera mezcla que probé de Guinness.

Guinness and Mild

Una de las mezclas más antiguas y populares de la famosa Guinness. La fuerza de la Guinness es equilibrada por la suavidad de la Mild.

Wasp Sting

Guinness mezclada con zumo de naranja. Tan sólo espero que este recién exprimidas las naranjas (y que sean al menos de Lola) El negro y el amarillo son colores que en la naturaleza denotan peligro. Probad la mezcla y sabréis el por qué.

Longship

Guinness y lager. Cuando los Vikingos invadieron Inglaterra iban en unos barcos largos. Ellos traían su propia cerveza (algo parecido a una lager actual) y lo mezclaban con la cerveza negra de la época.

Midnight

Guinness con un golpe de Oporto.

Light 'n' Dark

Guinness mezclada con light ale. El color oscuro de la Guinness hace que la light se torne oscura.. Lo mismo ocurre con el sabor.

Guinness and Lime

Del mismo modo que tradicionalmente se mezclaba la lager con lima, pués por qué no con Guinness.

Sensible Shoes

Guinness mezclada con brown ale. 'Sensible Shoes' hace referencia a los dos colores de la cerveza (negro y marrón). No me preguntéis por qué

Tumbril

Guinness, Oporto, brandy and champagne....todo mezclado! Que si le queries añadir granadina, vodka y tequila no pasa nada, va a estar igual de malo.

Black Velvet

Guinness al 50% con champagne. Por fin una mezcla decente (junto con la snake bite) Inventada en el 1861 en el Brooks's Club de Londres. Se hizo muy popular y persiste hasta nuestros días.

Black 'n' Black

Guinness y cassis. Era tradición que las mujeres mezclasen las bebidas con cassis, y la Guinness no iba a ser menos que ninguna otra.

Suerte con vuestras mezclas.

10 comentarios:

cuatro especias dijo...

gastronomicae: ponte en contacto conmigo en el correo:
cuatroespecias@gmail.com
Gracias

cuatro especias dijo...

Bueno, no controlo nada de cervezas, es una asignatura pendiente.
Tras varios intentos, sigo como al principio.
¿algún consejo?

Gastronomicae dijo...

Mi mejor consejo es que lo dejes. Si lo has intentado y no te gusta no merece la pena intentarlo más. Una copa se toma para disfrutar, no para no estar a gusto.

Ligasalsas dijo...

Yo con la guinness es que no puedo. No sé si serán recuerdos de mi adolescencia en Irlanda o qué, pero esas pintas de cerveza negra caliente me ponían malísimo.

Supongo que como a tantas otras cosas habrá que darle otra oportunidad, porque hay muchos maridajes potenciales.

Gastronomicae dijo...

Una buena tarta de chocolate y una buena pinta de porter o stout.

cuatro especias dijo...

Gastronomicae:
Verás, hay cosas que tardé mucho en que mi paladar las aceptase y que ahora me rechiflan.
Por ejemplo el cjocolate 99% cacao, negro, puro ysin azúcar, tardé mas de un año en acostumbrarme.
Fuí a poquitos, al principio, se me encogía la boca, luego de amargaba, luego no lo tragaba...ahora me encanta.
Trato de saber, si con la guinnes podría ocurrir lo mismo.
A lo mejor, mezclándola al principio con algo e ir rebajando ese algo...
No sé, ya veré que se me ocurre-

Gastronomicae dijo...

Desde luego la Guinness (en mi opinión) es una cerveza que no debe dar muchos problemas para acostumbrarse a ella.

Una cosa que fascina a muchas personas es el sabor de la espuma de esa cerveza. Es un comienzo.

El tema de mezclarla lo he puesto más como curiosidad. Soy poco partidario de las mezclas. La mayoría son casi imposibles.

cuatro especias dijo...

¿el sabor de la espuma?
¿a que sabe?
¿empiezo con pequeños sorbitos de espuma sin cerveza o con algo de cerveza?
Estoy a ello.
Ya te contaré.

Guaje dijo...

Don Gastronomicae.

Le digo Don, porque alguien que trabaja en la hostelería, un oficio en el que se meten tantas horas, y en el que aveces la recompensa no es lo justa que debiera, pues por lo menos se merece que le tratemos de Don.

Y es que uno se ha levantado como un Toro hoy, ya me entenderás porque eres Piscis como yo, y hay días que nos comemos el mundo y resurgimos cual Ave Fenix. Eso es lo que quiero contagiarte esta mañana, y animarte a que saques fuerzas de donde te queden, y ya verás como arreglas "eso que estaba desarreglado" y es tan secreto como el amante de Barbara Rey. Aunque yo sigo creyendo que era....¡Porque no te callas!

Y venga a levantarse y a trabajar, que uno ya esta levantando el país, aunque de vez en cuando este blogueando, que no vagueando.

Un saludo desde Asturias.

Gastronomicae dijo...

Muchas gracias Guaje;

A veces coincide tu trabajo con tu hobbie, de modo que no te cuesta trabajo echar horas. Al contrario, en este momento echo mucho de menos dedicarle horas y horas a mi trabajo, estresarme, cabrearme ...

Eso que estaba tan mal, ya esta arreglado (o casi). A partir del miércoles (seguramente) cierra las puertas el restaurante. Una nueva empresa se lo queda en alquiler, de modo que ahora toca buscar nuevas ofertas de otros sitios (ya he escuchado varias, aunque ninguna me convence) y por supuesto la de los nuevos "jefes".

Desde hace muchos años me gustaba un sitio en pleno centro de Málaga, un una bonita plaza. Una esquina preciosa. hace unos tres años un empresario de la construcción se hizo con el sitio y lo transformó en un restaurante. Yo vivía fuera de Málaga en ese momento, pero lo tenía en cabeza. Sin contar el local, costó montar el restaurante un millón de euros. Una sala muy buena (al principio demasiado recargada de clientes, para aprovechar el boom), un reservado de unos 14 comensales con la bodega de vinos, y por supuesto la cocina; totalmente equipada con todo, el horno mixto, la parrilla de carbón, el ronner, la pacojet, lo que quieras. La planta de abajo con su barra. Dinero y más dinero para que gastase el chef ejecutivo; género, vajillas, cuberterías... y justo cuando me hago cargo de esa casa está totalmente en quiebra por la mala gestión. Tan sólo dos meses, pero a pesar de saber que no había futuro seguía pensando en algún milagro.

Un equipo muy corto (En esa cocina han llegado a trabajar diez personas y ahora tan sólo somos tres) recién salido de la escuela pero con muchas ganas. Me ha dado pena no tener un servicio fuerte y poder decirles al acabarlo: "estoy orgulloso del servicio de hoy, felicidades y hasta mañana".

Todo pasa, nada ni nadie es imprescindible, de modo que otra "casa" llegará. Ya tenía ganas de estabilizarme y poder desarrollar de una vez mi cocina.

De todos modos, no debe afectar más este tema a gastrononicae, ya que es un asunto de Antonio ****** *******.

Gracias por aguantar esta mala etapa, y prometo la semana que viene una receta que espero que os guste (a ver que os busco, ¿alguna sugerencia que no sea dulce?)